OPACIDAD, USO POLÍTICO Y BAJA PRODUCTIVIDAD, LOS CONGRESOS LOCALES QUE NO ATIENDE EL ‘PLAN B’.
- Emisor Queretaro

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Cd. de México. 18/03/2025. - Analistas advierten que la reforma propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum para reducir sus gastos en Congresos no atiende problemáticas que impiden su eficiencia y profesionalización.
El principal desafío de los Congresos estatales no radica en sus costos presupuestarios —como lo plantea el Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum —, sino en la falta de productividad, la opacidad en el ejercicio del gasto, así como el uso discrecional de éste para premiar lealtades y dar empleo a grupos políticos.
El pasado 12 de marzo, durante la presentación de la nueva iniciativa presidencial, se planteó como base el Censo del INEGI, no obstante, el estudio ofrece otros datos que permiten evaluar con mayor profundidad el ejercicio legislativo.
Entre los elementos destacables están la cantidad y formación profesional del personal que se contratan en los congresos para apoyar la labor legislativa, así como la eficiencia real en la presentación y dictaminación de iniciativas.
El documento indica, por ejemplo, que mientras en 2025 había unos 1,000 legisladores en funciones en 31 Congresos del país (el de la CDMX no se tomó en cuenta por el nivel de opacidad en su información), la estructura operativa contaba con cerca de 11,800 funcionarios designados por los líderes de bancada. Entre ellos, están los titulares de unidad, personal de servicios parlamentarios y de comunicación. Adicionalmente estos funcionarios, contaban con 3,412 personas “de apoyo” para los diputados.
Ante esta realidad analistas advierten que la propuesta de la presidenta no atiende vicios en la actuación legislativa, que van desde el control que ejercen las y los gobernadores hasta el manejo discrecional del dinero o de las nóminas por parte de las bancadas mayoritarias.
Al respecto, Sergio Bárcena, director de Buró Parlamentario, quien ha realizado numerosos estudios sobre los congresos federal y los estatales, advierte que la propuesta no tiene como objetivo mejorar la representación política de los ciudadanos.
“Aunque se les recorte el presupuesto, aunque se les ponga un tope (...) ¿Cuáles son esos vicios? Primero que nada, la forma en la que los recursos que recibe cada grupo parlamentario se siguen repartiendo y que es de manera opaca”, dice el experto.
La iniciativa busca establecer un tope para que los Congresos no excedan el 0.7% del presupuesto anual de cada entidad, sin embargo, Bárcena, advierte que este límite es insuficiente si no está acompañado de mecanismos de transparencia que eviten su uso discrecional por parte de las bancadas.

De acuerdo con lo documentado por Bárcena algunas de las dinámicas relacionadas con el control presupuestal son ejercidas desde los partidos o por los propios coordinadores de bancada a través de esquemas de 'triangulación' de recursos, para que el dinero entregado a los legisladores vuelva a sus manos.
“¿Qué es lo que pasa con esto? Bueno, pues es un mecanismo mediante el cual los coordinadores parlamentarios pueden controlar a sus bancadas, digamos que son premios o incentivos que dan para garantizar que los congresos locales sean disciplinados”, agrega el investigador.

Opacidad, control y contrapesos
La dinámica que impera en los congresos estatales es un reflejo de lo que ocurre a nivel federal, señalan los analistas. Esta situación se refleja en su debilidad como contrapesos y en el control ejercido sobre estos desde los poderes ejecutivos.
“Hoy prácticamente todos los congresos están pintados de morado y la reforma no va en el sentido de más pluralidad o que puedan ejercer más control sobre los gobiernos". Adriana Báez Carlos, investigadora y catedrática de la UNAM.
Para la investigadora Adriana Báez lo que se plantea en el "Plan B" es una homologación de los Congresos, cuando debería garantizarse una mayor pluralidad y diversidad en su conformación.
Una estampa de la problemática de la opacidad legislativa está en la capital del país. Aunque el estudio del Inegi cita al Congreso del Estado de México como el más costoso, en la realidad este indicador corresponde al de la Ciudad de México -con un gasto de 1,766 millones de pesos. Sin embargo, este no entregó a tiempo la información correspondiente a sus gastos.
“No solamente no sabemos los dineros que recibe, sino que tampoco sabemos hacia dentro cómo se cómo se reparten. Entonces tenemos esa esa doble ceguera en términos de entender cómo funciona los gastos internos de los congresos locales". Sergio Bárcena, director de Buró Parlamentario
Otro aspecto que critica Báez es sobre la soberanía de los estados para hacerse cargo de sus asuntos internos.
“La reforma va a afectar al Pacto Federal y por eso hay que esperar la reacción de los congresos locales”, apunta.
Los menos y más productivos
El Censo legislativo del INEGI también arroja otros datos sobre la configuración de los Congresos. Al momento del levantamiento había 1,002 legisladores en el país (son contar los de la CDMX, además de 3,412 personas de apoyo, entre personal de base que sirve a las legislaturas y de confianza.
Con 23 congresos locales bajo su control, Morena concentra el grueso de esa nómina, con 606 empleados, seguido del PAN, con 285 y el PRI, con 225.

En cuanto a la productividad, si se consideran iniciativas presentadas e iniciativas dictaminadas, las bancadas del PAN aparecen con más iniciativas presentadas, con el el 25% en todos los congresos. Le siguen el PRI, con 21.4% y en último lugar está el PT con 1.4%.
En cuanto a entidades, el congreso de Morelos tuvo cero iniciativas dictaminadas de 463 propuestas. A éste, siguió Nuevo León con 0.4% de las 2,237 iniciativas presentadas y Puebla con 7.6% de 1,804 iniciativas registradas.
Sergio Bárcena, también coautor de “El corazón de las Legislaturas causas y consecuencias de la profesionalización en los congresos locales de México”, considera que la reforma presidencial podría ir en contra de que los diputados legislen mejor.
“Hay dos cosas que hacen que un congreso sea profesional: uno, que tenga recursos humanos y materiales suficientes”, dice.
Explica que cuando hay equipos de asesoría sólidos, con asesores de carrera y que cuentan con la suficiente formación no solo hay una mayor profesionalización, también hay leyes más acordes con las necesidades ciudadanas, técnicamente bien fundamentadas y con una mayor capacidad de supervisar el desempeño del Ejecutivo.
Es por ello que Bárcena considera que una buena reforma que sí busque mejorar los Congresos locales contemplaría temas de transparencia, infraestructura, así como un servicio profesional de asesoría técnica.
Para Báez otro desafío está en la fiscalización a la que se destina el 26% del gasto contra 74% que corresponde a servicios personales. Una interrogante sobre esta área es saber si las auditorías son realmente independientes.
“Lo interesante es hacer una evaluación y ver si (los Congresos locales) sirven o no como contrapesos al poder”, cuestiona.




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