El Tribunal Electoral llega a 2027 con cinco magistraturas y cuestionamientos sobre su integración.

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México. – 25/09/2026. – La Sala Superior del TEPJF debería contar con siete magistraturas, pero actualmente opera con cinco. Especialistas advierten que las vacantes y las dudas sobre su eventual sustitución alimentan el debate sobre el órgano encargado de resolver las controversias electorales.
Desde el 31 de octubre de 2025, cuando la magistrada Janine Otálora Malassis dejó la Sala Superior, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) opera con cinco de las siete magistraturas previstas para ese órgano. Al 25 de septiembre de 2026 han transcurrido 329 días desde aquella vacante.
La situación se mantiene de cara al proceso electoral de 2027 y ha generado distintas interpretaciones entre especialistas sobre las implicaciones de mantener vacantes en la máxima instancia jurisdiccional electoral.
Mientras el propio TEPJF sostiene que las cinco magistraturas que actualmente integran la Sala Superior cuentan con experiencia y capacidad para atender el proceso electoral de 2027, especialistas consultados consideran que una integración menor a la prevista constitucionalmente puede generar cuestionamientos sobre el funcionamiento y la percepción de independencia del órgano.
“Si el Tribunal debe tener siete magistraturas, así debe integrarse, y el que inicie con cinco magistraturas es símbolo de debilidad”, señala Arturo Espinosa Silis, director del Laboratorio Electoral.
“En ningún lugar del mundo se ve bien que el máximo órgano de decisión atienda el proceso electoral incompleto”. Arturo Espinosa Silis, director del Laboratorio Electoral.
¿Cómo debería integrarse el Tribunal?
El artículo 99 de la Constitución establece que el Tribunal Electoral es la máxima autoridad jurisdiccional en materia electoral y un órgano especializado del Poder Judicial de la Federación. La Sala Superior está integrada legalmente por siete magistradas y magistrados.
Entre sus atribuciones se encuentra resolver, en última instancia, diversos medios de impugnación en materia electoral y proteger los derechos político-electorales de la ciudadanía. También interviene en la calificación de la elección presidencial.
La integración completa cobra relevancia, además, por las reglas de quórum. Para la calificación de la elección presidencial se requiere la participación de seis magistraturas. En 2024, ante una Sala Superior incompleta, el TEPJF recurrió a la magistrada regional Claudia Valle Aguilasocho para integrar temporalmente el pleno durante ese procedimiento.
La decisión fue adoptada precisamente para cumplir con el quórum establecido en la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.
Javier Martín Reyes, doctor en Derecho por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, considera que la integración incompleta se ha convertido en una situación que dejó de ser excepcional.
“Desgraciadamente, el Tribunal incompleto ya se normalizó. Una situación que tendría que ser absolutamente excepcional, hoy se ha convertido en la norma general. No es ninguna casualidad que la Constitución pida una integración de siete”, señala.
Las vacantes y la falta de una ruta definida
La salida de Janine Otálora no fue la única modificación en la integración de la Sala Superior. Posteriormente se produjo otra vacante, con lo que actualmente son cinco las magistraturas que integran el pleno.
El propio TEPJF reconoce la existencia de las dos vacantes, aunque sostiene que ello no implica que el Tribunal se encuentre imposibilitado para desempeñar sus funciones. En septiembre de 2026, el magistrado Felipe de la Mata Pizaña afirmó que la Sala Superior está preparada para afrontar el proceso electoral de 2027 con las cinco magistraturas actuales.





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