Contexto...


Roberto Cárdenas
El factor de la Literatura en la Conquista
23 de agosto de 2021.
Inglaterra dejo en la India ferrocarriles; España dejo en América Iglesias.
Anónimo.
La Conquista, otra vez la Conquista. Como es costumbre cuando se conmemora la fecha del “Encuentro de dos mundos” El poder político y el poder intelectual se enfrentan para dar su “versión” más acertada, sobre un suceso que, a pesar de la distancia en el tiempo, aún no se ha logrado comprender por ninguno de los dos polos en disputa por la “verdad”. En tierra de ciegos para la lectura y más la histórica como México, cualquier Krauze es Rey”. En primer lugar, para iniciar el debate, debemos reconocer que a la mayoría de los mexicanos nos educó la televisión, televisa tuvo más poder de influencia que la Secretaria de Educación Pública. El nuevo oficialismo y el oficialismo derrotado en las urnas en 2018, se disputan el discurso “verdadero” de un evento tan complejo, fundado en fuentes en su mayoría oscuras, fantásticas y en otros casos muy politizadas. Las Cartas de Relación de Hernán Cortés, las obras de Bernal Díaz del Castillo, Códices que fueron creados años después, son los documentos “oficiales” que dan fe de un acontecimiento lleno de matices y laberintos borgianos por decir lo mínimo. Es preocupante que quinientos años después los debates sobre la Conquista de Tenochtitlán, sean tan burdos, frívolos y politiqueros. Sobresale la publicación en Twitter del partido con serio crecimiento en España: Vox, de la ultraderecha más medieval que haya festejado el acto civilizatorio que fue para América la conquista, recordando que muchos politiquillos mexicanos, que ganaron una diputación en México en la última elección se ha reconocido simpatizantes de este partido político español. Al leer y escuchar la mayoría de las opiniones tanto de “expertos” historiadores y “líderes de opinión” al mejor postor, es curioso, que pocos hablen del factor de la literatura en el proceso de la Conquista de Tenochtitlán, que a la postre, fue el umbral de lo que fueron los trescientos años de la Colonia. El Homenaje más justo que se puede hacer a este acontecimiento sin duda asombroso y épico, es reconocer, el valor del contexto histórico, cultural y religioso que impero en esos años que eran la recta final de la Edad Media en una Europa en conflicto religioso y económico. La mayoría de los personajes que participaron en ese acto histórico del “encontronazo de dos mundos”, eran como se sabe, aventureros, sin dinero, sin propiedades y expresidiarios, que al hacer las américas, podrían lograr: “gloria para el futuro y oro para el presente”. Hernán Cortés y los demás cronistas, utilizaron el poder de seducción de la literatura para conquistar al Rey al relatar de las riquezas e infinitos asombros de las tierras americanas. De esos textos que en su mayoría se cargaron por decir lo menos de mitos, y actos heroicos casi como las novelas de caballerías que a Hernán Cortés tanto gustaban, son los mismos que se tienen como sustento “histórico” por ello, es menester, ser cautos y descifrar, comparar fuentes, dar una interpretación objetiva alejada de pasiones, sabiendo que la pasión esta siempre lejos de la razón y más cerca de la fantasía y la mitología. Está de más decir, yo creo que ese no es el debate, que en ese tiempo no era México, sino, un variado universo de culturas en disputa y en tensión, con un odio y resentimiento en constante proceso, era en fin una Mesoamérica en conflicto que fue uno de los tantos detonantes, que crearon las condiciones para que los extremeños, negros, italianos, europeos, y varios grupos nativos entre tlaxcaltecas y texcocanos, se unieran con un solo objetivo, destruir al enemigo en común: Los mexicas, que los tenían sometidos con los tributos y terror. El proceso de la conquista es sabido, no acabo en ese momento, es un largo trayecto que aún no termina. Antes era la corona española, ahora es el mismo México independiente el opresor, que no brinda la libertad a varios grupos nativos, que luchan a diario por preservar sus raíces milenarias a contracorriente de un Estado que no cumple su función de garante de esos derechos universales. Es decir, la conquista aún no termina, continúa y es menester reconocer que como mexicanos debemos ofrecer una sincera disculpa a nuestros pueblos originarios, entre ellos los Yaquis, los mayas, etc., sin este acto, que el gobierno debe liderar de inmediato, no tendremos autoridad moral para renegar de una historia contaminada por intereses tóxicos, baratos y politiqueros. Espero surja un acuerdo razonable, del lado de los intelectuales o del gobierno, en estos momentos no veo una salida a ese problema. Seguiremos con narrativas a modo para sustentar un evento que muy pocos nos hemos dado cuenta que aún no ha terminado, debemos dejar de estar hablando de una narrativa fantástica y en lugar de ello, de un evento de grandes enseñanzas para todos tanto españoles como americanos, recuerden no solo es Tenochtitlán, es Cusco, y otros países de nuestra América tan única, tan diversa y tan dividida, sin valorar y entender que provenimos de un tronco común que nos debe mantener en armonía y progreso con respeto a la naturaleza que es el alma más sabia de este gran continente. Les dejo mi Twitter. @robercachoa ¡Todo bien!




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