ACAPULCO DEVASTADO Y SIN AYUDA POR PARTE DEL GOBIERNO FEDERAL.
- Emisor Queretaro

- 27 oct 2023
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27/10/2023.
SAN JUAN DEL RÍO. – El huracán Otis dejó al puerto de Acapulco devastado, sin trabajo, sin comercios, sin agua, sin alimentos, sin casas y el gobierno federal que preside López Obrador ordenó liquidar el Fondo Nacional de Desastres (FONDEN) por considerar que era “un instrumento de corrupción”, si hoy existiera, ya habría llegado la ayuda a Guerrero.
El gobierno federal sólo se concretó a enviar a las fuerzas armadas aplicando el Plan DN-III, pero a dos días de haberse presentado este fenómeno metrológico la ayuda no llega al estado, reportando saqueos en tiendas y comercios, cosa que la gente en la desesperación por comer realiza. Por supuesto que hay rapiña por vandalismo, pero la mayoría de la gente, lo que busca es agua, alimentos y medicinas.
Pero López Obrador, a otros países como el caso de Cuba, apoyó en secreto con más de un millón de barriles de crudo tan sólo durante junio y julio a la dictadura, costándole a la población mexicana ese crudo y ahora que la ayuda humanitaria la necesita Guerrero, no la brinda como debería de ser, ya que, por ser el presidente de México, tiene la obligación de atender este tipo de desastres, pero la indiferencia y cero empatías que tiene por el país y su gente es infinitamente indignante.

Mientras tanto, la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, llamó a la población a no participar o fomentar el saqueo ni la rapiña; instruyó a autoridades realizar patrullajes, lejos de brindar la ayuda humanitaria a la población en general y la pregunta sería: gobernadora ¿qué van a comer los que se quedaron sin hogar, sin pertenencias, sin trabajo?
Evelyn Salgado, instruyendo solamente a la Secretaría de Seguridad Pública que, en apoyo con la Sedena, Secretaría de Marina, Guardia Nacional y Policía Municipal, a que realice patrullajes permanentes para evitar estos actos delictivos, cuando SEDENA y la Guardia Nacional deberían estar moviendo escombros en busca de las personas desaparecidas, levantar cadáveres y limpiar los caminos para que vuelva el libre transito para la entrada de vehículos que lleven ayudas humanitarias de otros estados. Pero no, López Obrador solamente se limitó a ir unas horas donde cumplió una reunión de seguridad tras el paso del huracán Otis, luego regresó a la capital mexicana y como siempre, no resolver absolutamente nada.
Mientras tanto, el gobierno federal y estatal solo posan para la fotografía. Habitantes de colonias, ejidos, comunidades afectadas, los pobladores han tenido que recorrer más de cinco kilómetros a pie en busca de alimentos y agua.

Con sus hijos en brazos, bolsas, costales al hombro, diablos metálicos, buscan la forma de llevarse lo que encuentran para poder sobrevivir. La mayoría busca adquirir sus productos, pero han encontrado con sorpresa que en algunos puntos el kilo de huevo llega a costar en las poblaciones más cercanas, hasta 150 pesos y el kilo de tortillas 40. ¿Y el gobierno? pasivo e indiferente, pues como no se trata de atacar e intrigar en contra de alguien, pues no les interesa.
La ayuda humanitaria no llega, la ciudad lleva desde la madrugada del miércoles sin electricidad, lo que ha provocado cortes en el suministro de agua potable, tampoco hay conexión telefónica ni de internet, y ya han empezado a escasear los víveres. Un caos provoca otro. Han comenzado los saqueos de las grandes cadenas como Oxxo, Walmart, SAMS y Soriana.
Para que se dé una idea de la magnitud de la tragedia, es como si Acapulco hubiera sufrido un terremoto durante dos horas. Se hace un llamado al pueblo mexicano que sabemos que en estos casos unimos fuerzas, somos solidarios con nuestros hermanos y acudamos a los centros de acopio de nuestro estado a brindar despensas, ropa, calzado, cobijas, pañales, alimento para bebés, agua embotellada, toallas sanitarias, artículos de aseo personal, alimento para perros, etc. La gente de Guerrero que se han quedado sin nada nos necesita ya que de este gobierno no se puede esperar más que rencores, intrigas, corrupción y nada de empatía ni dolor por los que sufren. A las autoridades federal y estatal se les exige que no solo posen en la foto, que realmente presten la ayuda que requiere Guerrero. Por un día, que López Obrador se deje de “preocupar” por lo que ganan los periodistas y haga algo bueno por esa gente, ya que seguramente muchos que hoy viven la tragedia, votaron por él y ahora están totalmente arrepentidos.




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